La primera conclusión es bastante clara: vivir y moverte despacio por Perú puede ser muy barato. Lo que de verdad rompe el presupuesto no suele ser comer ni dormir; son los vuelos, ciertos transportes largos y las experiencias grandes que decides añadir.
Dormir: S/25 por una cama y S/40–50 por una habitación privada
El alojamiento me está pareciendo especialmente barato. En muchos sitios, por unos S/25 la noche puedes encontrar una cama en dormitorio compartido. Si quieres más tranquilidad, una habitación doble suele aparecer por S/40–50, y no es raro encontrar opciones que incluso tengan baño privado.
Eso cambia mucho el viaje. Si trabajo con el portátil o necesito descansar después de varios días de trekking, pagar unos soles más por una privada puede tener mucho más sentido que obsesionarme con ahorrar lo mínimo posible.
Comer bien por S/8–12: mercados y menú del día
Mi forma habitual de comer está bastante lejos de los restaurantes turísticos. Suelo ir a mercados y menús del día, donde por aproximadamente S/8–12 puedes comer un plato completo.
Para desayunar muchas veces compro huevos, pan y algo para hacerme una tortilla. Si prefieres salir, en los mercados puedes desayunar por alrededor de S/5.
Y luego están los jugos. Es de las cosas que más me gustan de viajar por Perú: fruta de la zona, preparada al momento y combinada como quieras. Normalmente pago S/4–5, y en Nauta he encontrado jugos desde S/2.
Si tienes cocina, todavía puedes bajar más. Frutas, verduras, arroz y productos básicos son muy baratos; preparando algo sencillo en casa, una comida puede salir por S/3–4.
Lo caro no es vivir: son los vuelos y algunos desplazamientos
En mi experiencia, la parte que más termina pesando son los vuelos y determinados transportes entre regiones. Perú es enorme: cuando quieres saltar de la costa a Cusco, de allí a la Amazonía o seguir hacia el norte, las distancias empiezan a importar mucho más que el precio de una cama o un almuerzo.
Para los buses, no estoy viendo necesario reservar todo con mucha antelación. El transporte público funciona bien y las terminales suelen tener bastante frecuencia. Mi estrategia es sencilla: ir a la estación, preguntar qué compañías salen antes, comparar y comprar allí. En algunos casos incluso puedes negociar algo el precio.
Además de buses grandes hay combis, colectivos y vehículos pequeños que conectan pueblos y ciudades con mucha frecuencia. Si tienes margen de tiempo, moverte como se mueve la gente local suele ser más flexible y barato que contratar un transfer turístico.
Mi truco para taxis y mototaxis: mirar InDrive o Uber antes de negociar
Cuando estoy en una ciudad grande utilizo InDrive o Uber para tener una referencia razonable del precio de un trayecto. No significa que siempre tenga que pedir el coche desde la aplicación.
Si luego pregunto a un taxista o mototaxista de la calle y me ofrece una cifra parecida —o incluso más barata—, perfecto. Si me pide bastante más, ya tengo una referencia para negociar sin ir completamente a ciegas.
Entradas arqueológicas: Machu Picchu es la gran excepción
En buena parte de mi recorrido he gastado muy poco en entradas. Muchos lugares arqueológicos y paisajes están integrados en la montaña y, en varios de los sitios que recorrí, no encontré un control de acceso o no tuve que pagar entrada.
Eso no significa que haya que saltarse un ticket donde exista: si un recinto tiene entrada oficial o control de acceso, lo correcto es utilizarlo. Pero en Perú hay muchísimo patrimonio y naturaleza que puedes descubrir simplemente caminando y utilizando senderos públicos.
Machu Picchu es otra historia. Ahí no hay una alternativa real para evitar la entrada oficial. En mi caso, el coste estuvo en torno a 40–50 €, claramente uno de los gastos individuales importantes del viaje.
Resumen de los precios que estoy encontrando
| Alojamiento compartido | ≈ S/25 / noche |
| Habitación privada / doble | ≈ S/40–50 / noche |
| Menú del día / mercado | ≈ S/8–12 |
| Desayuno en mercado | ≈ S/5 |
| Jugo natural | ≈ S/4–5 |
| Jugo natural en Nauta | desde S/2 |
| Comida sencilla cocinando tú | ≈ S/3–4 |
| Machu Picchu | ≈ 40–50 € |
Entonces, ¿cuánto cuesta viajar por Perú?
Si solo miras el día a día, menos de lo que esperaba. Puedes dormir por S/25, desayunar por S/5, comer por S/8–12 y cocinar algo por unos pocos soles. Por eso no creo que tenga demasiado sentido obsesionarse con ahorrar un sol en cada comida.
Yo prefiero mantener muy bajos esos gastos cotidianos y reservar dinero para lo que de verdad cambia el viaje: un vuelo cuando ahorra muchísimas horas, varios días en la Amazonía, un trek, un caballo en la montaña o una experiencia que no voy a poder repetir fácilmente.
Perú no me está resultando caro para vivir; me resulta caro cuando decido moverme muy lejos o hacer algo extraordinario. Y esa diferencia importa mucho al preparar el presupuesto.
Cómo estoy intentando gastar menos sin viajar peor
- Comer donde come la gente local: mercados y menús del día.
- Elegir alojamiento sencillo y pagar privada solo cuando me aporta descanso o espacio para trabajar.
- Comprar buses en la terminal cuando tengo flexibilidad, comparando próximas salidas.
- Usar InDrive o Uber como referencia antes de negociar taxis y mototaxis.
- Cocinar algunos desayunos y cenas cuando el alojamiento tiene cocina.
- Gastar más en experiencias que realmente justifican el presupuesto, no en comodidad automática.